---Siempre me resultó interesante rastrear dentro de los comportamientos de mi familia el origen de ciertas costumbres. Descubrí, que en muchos casos seguimos acatando dictámenes determinados por miembros ya desaparecidos. Así, por ejemplo, matar a un grillo es lo peor que podés hacer en mi casa (obviamente me enteré tras acabar con uno y ser insultada desde todos los flancos), el tema es que el hermano mayor de mi abuela, a quien no llegó a conocer pues falleció a los 5 años, amaba a dichos insectos; entonces “la Vita” (mi bisabuela) estableció como regla, hace casi 80 años, el respeto por la integridad física de los grillos. En definitiva, lo que hacemos es honrar la memoria de aquella criatura en quien, posiblemente, pensaba ella todas las tardenoches cuando la veía sentarse junto al jardín y suspirar cada tanto, con sus ojitos celestes mirando hacía el vacio. Hoy entiendo que estaba con nosotros pero se nos escapaba cada tanto.
---Como este hay otros ejemplos. Si existen casos similares dentro de sus núcleos familiares, agradecería mucho que no sean amargos y los compartan conmigo…
Existen casos muy similares al que contás que se remontan a la prehistoria. Dicen algunos antropólogos que una de las primeras organizaciones sociales fue el totemismo, que básicamente se trataba de una especie de “clan” o “tribu” que honraba a un Tótem. El Tótem era un animal sagrado al que estaba prohibido hacerle daño. Por lo general se consideraba al Tótem como un representante del Dios/Ancestro/Fundador del clan. Si un clan tenía como Tótem a un lobo, se suponía que en el pasado un hombre lobo fundó el clan. El Tótem al asociarse con el padre fundador de la comunidad debía ser respetado, y una de las leyes que erigían al clan era el especial cuidado a observar con el animal en cuestión.
ResponderEliminarA su vez, Freud explicó el totemismo partiendo de un período anterior: el de la “horda primitiva”. Como saben, hay comunidades de animales que se organizan en torno a un macho dominante que es el único que copula con las hembras. Cuando los machos pequeños crecen, son expulsados por el macho dominante que quiere mantener para si mismo a todas las hembras. Si otro macho quiere ocupar su lugar debe vencerlo en una lucha y asesinarlo. Parece que Darwin y otros biólogos tuvieron una concepción parecida de los primeros seres humanos: constituían hordas en las que un hombre dominante tenia acceso exclusivo a las hembras hasta que otro hombre lo enfrentaba y lo mataba. Muchas veces quien/es asesinaba/n al hombre dominante era/n su/s propio/s hijo/s (o potenciales hijos). Durante la evolución de la especie se generó una suerte de sentimiento de culpa ante tal “pecado original”. Como respuesta a ese sentimiento de culpa se establecieron las dos reglas básicas del totemismo (naciendo así la comunidad totémica): 1) prohibición de matar al padre representado por un animal, 2) prohibición de acceder a las hembras de la comunidad dándose paso a la exogamia. Esas dos reglas básicas de totemismo consistían en respetar la voluntad del asesinado padre y purgar así la culpa. Quienes siguen estas teorías explican a través del totemismo la religión católica, el antisemitismo y mil instituciones políticas más, pero no me voy a desviar más del tema.
Como se hablaba en el otro blog, la historia se repite y siempre deja su huella. La estructura totémica sigue vigente en el presente y se puede manifestar de diversas formas. En el caso que contaste, matar al grillo sería como “matar a la abuela o a su hermano mayor”, es decir, un crimen contra los ancestros. Para huir del “pecado original” se debe honrar al grillo y constituirlo en una especie de Tótem moderno.
PD: Soy el mismo Andrés (no Calamaro como creía el español je) del otro blog. Descubrí éste hace poco.